De costar $1,000 a rematarse en $79: el extraño negocio de las roscas de Reyes después del 6 de enero

Si hoy, 8 de enero, te das una vuelta por supermercados y tiendas mayoristas, seguramente te toparás con escenas impensables hace apenas dos días:

roscas de Reyes con descuentos de hasta 75%, precios de $79, $99 o $120 pesos, y tarimas completas que nadie quiere llevarse.

Pero esto no siempre fue así.

El hype antes del 6 de enero

Durante los últimos días de diciembre y los primeros de enero, las roscas se convierten en un objeto de deseo nacional.

La tradición pesa, el antojo se dispara y las redes sociales hacen el resto.

Especialmente con las famosas roscas de Costco, que año con año generan:

Filas enormes desde temprano Publicaciones de “ya no hay” en grupos de Facebook Videos de gente cargando 3, 4 o hasta 6 roscas al mismo tiempo

Y ahí aparece el verdadero negocio…

El fenómeno de los revendedores

En los días previos al 6 de enero, no son pocos los casos donde personas:

Compran roscas de $400 a $500 pesos en tiendas como Costco o Sam’s Las acaparan antes de que se agoten Y luego las revenden en redes sociales o colonias hasta en $900 o $1,000 pesos

Todo bajo frases como:

“Últimas piezas”,

“Ya no hay en tienda”,

“Entrega inmediata en tu colonia”.

Y lo peor es que muchos pagan.

¿Qué pasa después del 6?

La magia se acaba de golpe.

El 7 y 8 de enero ocurre lo inevitable:

La tradición ya se cumplió La gente ya comió rosca Los que querían revender ya no encuentran clientes

Entonces las tiendas hacen lo que siempre hacen con el pan que no se vendió:

lo rematan.

Precios reales hoy 8 de enero

En la imagen que acompaña este artículo se observan casos como:

Rosca tradicional de $429 → $99 pesos Rosca grande de $319 → $79.50 pesos Descuentos de hasta 75%

Lo que hace dos días se peleaba, hoy nadie lo quiere.

¿Vale la pena pagar el sobreprecio?

Cada quien decide en qué gasta su dinero, pero este fenómeno deja una lección clara:

El verdadero negocio no está en la rosca, sino en la prisa.

Si no te importa partir la rosca exactamente el 6 de enero,

esperar uno o dos días puede significar pagar la cuarta parte del precio.

El ciclo se repite cada año

Conclusión

Las roscas no se acaban…

solo se acaba el hype.

Y mientras unos hacen su agosto en enero,

otros esperan tranquilamente a que la tradición se convierta en oferta de remate.


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